El bingo consiste en un bombo en el cual se colocan 75 o 90 bolas numeradas. Los participantes cuentan con cartones en los cuales figuran casillas con número aleatoriamente colocados en los mismos. Se irán extrayendo bolas del bombo y diciendo su número en voz alta. Al figurar el mismo en el cartón, éste se marcará tachándolo, continuando así el juego hasta conseguir tachar todos ellos o una línea, figura o símbolo.
Su origen.
Este juego de azar existe hace cientos de años. Algunos establecen su nacimiento en la época de los romanos, pero la mayoría fija su inicio en el siglo XVI, específicamente en el año 1530. En Italia existía un juego llamado “Lo Giocco del Lotto d’Italia” (El juego de la lotería de Italia) que marca su comienzo.
Su evolución.
Con el tiempo, alrededor del 1700, el juego llegó a Francia en dónde se jugaba ya con las reglas que conocemos hoy en día. Eran los nobles quienes lo jugaban.
Se extendió luego por toda Europa, utilizándose el mismo en Alemania incluso con fines didácticos, utilizado en la escuela como herramienta educativa. Era un forma muy creativa y divertida de enseñar a los niños las tablas de multiplicar, los números, las letras etc.
Una vez instalado en Europa, el juego cruzó a América, teniendo fuerte presencia en ferias y festivales. Aquí se lo conoció con el nombre de Beano. Los números de los cartones se marcaban con judías y los números se extraían de una caja de tabaco. Su nombre se debe a que el nombre Beano viene del uso de judías “beans” en inglés.
Edwin Lowe, un fabricante de juguetes, en una feria de la ciudad de Atlanta en el año 1929, vio a un conjunto de personas jugando al Beano. Le gustó tanto el juego que comenzó a jugarlo con sus amigos en la ciudad de New York. Fue en esas reuniones que uno de sus amigos al haber completado el cartón grito BINGO (en lugar de Beano), fue así que se cambió el nombre de este juego. Fue Lowe quien lo dio a conocer.
El bingo continuó extendiéndose por todo el país y sobre todo en las iglesias como juego solidario para recaudar fondos para obras sociales.
Hoy en día es un juego de azar amado por sus fervientes seguidores. Lo encontraremos en todas las salas de juegos de casino a la que concurramos y también en todos los sitios de juegos online.
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